Por: José R. Ortúzar
Redactor EL VOCERO
Noticia salió publicada en: 3/25/2003
El Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) se encuentra en la culminación de un operativo de inspección en las estaciones de gasolina del país para identificar posibles adulteraciones en la gasolina y sus precios.
El secretario de DACO, Javier Echevarría, dijo esperar que con este operativo y la Orden de Control de Margen de Ganancias sirvan para estabilizar y hasta bajar los precios de la gasolina. Estimó que con la baja de $11 en el precio del barril de petróleo crudo se refleje un descenso en los precios en menos de 30 días, pudiendo anticiparse tan pronto como la próxima semana.
La orden de DACO limita el margen de ganancias que puede tener el dueño de una estación al establecer un margen de 14.27 centavos por litro.
Los inspectores de la División de Pesas y Medidas analizaron las últimas dos facturas de compra de gasolina para establecer el precio de compra y compararlo con el que se vende y determinar la ganancia generada. Echevarría indicó que hasta el momento se han visitado unas 511 estaciones.
Para marzo, el precio de la gasolina por litro había subido un promedio de 10 centavos en comparación con el mes anterior. El promedio en el precio del litro de gasolina regular para el mes de febrero era 39.9 centavos y la “premium” estaba en 44.9 centavos. “El precio de la gasolina ha aumentado dramáticamente”, opinó Echevarría. El funcionario pronosticó que, con el descenso en el precio del barril, los establecimientos comprarán la gasolina más barata y espera que se refleje en las próximas semanas en la venta a los consumidores.
En el mes de febrero, el promedio del precio de la gasolina por galón en la Isla subió unos 10 centavos. Sin embargo, el precio de la gasolina en Puerto Rico para marzo está 9 centavos por debajo del costo promedio de un galón de gasolina en Estados Unidos, que se reportaba en $1.60.
Además de establecer un banco de estadísticas al pedir las facturas de los inspectores de la División de Pesas y Medidas del Departamento, inspeccionaban la calidad de la gasolina vendida en las estaciones Shell y Esso de la calle Loíza.
Los inspectores tomaron muestras del producto para ser analizado posteriormente en laboratorios privados en vías de certificar si se vende la cantidad de octanaje anunciado. El inspector Angel Vázquez dijo que se puede determinar “visualmente” las alteraciones en la gasolina por el color de la misma. Se supone que la gasolina “premium” sea incolora, excepto en las estaciones Shell (color azul), mientras que la regular sea rojiza. Si se nota una variación en los colores, se infiere en que hubo una alteración y se analiza.
También se implementaron métodos de “medida volumétrica” para saber si la bomba de gasolina echa la cantidad exacta por la que se pagó.
Por estas faltas los propietarios recibirían una aviso de infracción y una multa de hasta $10,000 por infracción, según Echevarría.
“Cualquier mayorista puede tener una multa millonaria de encontrarse violación a la Orden emitida por DACO”, dijo el Secretario.
El funcionario señaló que, de encontrarse faltas, los propietarios de las estaciones “tienen que, como mínimo, reembolsar lo que cobraron en exceso”.
“La adulteración de la gasolina es un fraude y vamos a ser implacables con aquellas estaciones de gasolina que identifiquemos cometiendo dicho atropello al consumidor”, sostuvo el Secretario.
El Departamento de Agricultura también participó del operativo como parte del plan de contingencia ante la guerra en Irak al investigar si hay aumentos en los precios de los artículos comestibles de primera necesidad.
El operador de la gasolinera Shell intervenida, Alfredo Feigelmuller, no quiso opinar sobre la orden de control de ganancia “hasta tanto se vea el resultado que se va a traer”. De la misma forma, defendió los precios de su gasolinera (39.9 regular y 44.9 premium) y destacó que la diferencia entre los precios de la gasolina en los diferentes establecimientos se basa en el margen de ganancia que decida establecer el propietario. Especuló que las estaciones con precios más bajos usualmente son independientes y no pagan renta a la compañía.
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